Shadow Tactics: Blades of the Shogun

Comparte lo esencial de lo que hace Commandos: Behind Enemy Lines: dificultad exigente, mecánicas de sigilo y ambientación histórica. El terreno común llega también a enfoque en un jugador y vista isométrica. Donde los dos se bifurcan es en modo: simulación profunda.
Salió 18 años después que Commandos: Behind Enemy Lines.














