Salt and Sanctuary

Comparte lo esencial de lo que hace Bloodborne: dificultad exigente, combate cuerpo a cuerpo y mundo de fantasía. El terreno común llega también a exploración y descubrimiento, y enfoque en un jugador. Donde los dos se bifurcan es en visual y progresión: sistemas de loot y equipo, y presentación en 2D.














