The Elder Scrolls V: Skyrim

Comparte lo esencial de lo que hace Middle-earth: Shadow of Mordor: enfoque narrativo intenso, exploración de mundo abierto y mecánicas de sigilo. Los dos se apoyan además en mundo de fantasía y enfoque en un jugador. La distancia está en visual y progresión — lo suyo propio es mecánicas de crafteo y vista en primera persona.














