Northgard

Sobre el papel es lo que es Divinity: Original Sin 2 — enfoque narrativo intenso, combate táctico y mundo de fantasía —, aunque el parecido se queda sobre todo ahí. Los dos se apoyan además en exploración y descubrimiento, y multijugador. La distancia está en progresión y ambiente — lo suyo propio es dificultad exigente y ambientación histórica.














